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Malos hábitos dentales
noviembre 10th, 2011Blogcicom 0 Comments

SALUD ORAL NO ES SÓLO CEPILLARSE

Algunas costumbres como chuparse el dedo, dormir por un mismo lado, o preferir solo alimentos blandos afectan su salud oral y pueden provocar hasta malformaciones. A tiempo es posible corregir estos vicios y prevenir complicaciones.

Aquí algunas recomendaciones para prevenir malos hábitos. Existen una serie de hábitos o costumbres en los niños que afectan su buena salud oral. Los más comunes son los de:

  • Succión: Los hábitos de succión más comunes son el chupar el dedo y utilizar chupos defectuosos. El resultado: afecta a la posición de los dientes, provocando una prominencia del maxilar superior, deformidad del paladar y mordidas abiertas.
  • Respiración: Los de respiración, entre tanto, se presentan en niños que respiran por la boca y conllevan a una mala posición de la lengua, mordidas abiertas y avances mandibulares (la mandíbula se va hacia delante).
  • Deglución: En los de deglución podemos destacar la inadecuada posición de la lengua. Es normal que cuando uno come o pronuncia ciertas palabras coloca la punta de la lengua en la parte superior del paladar contra las rugas palatinas. En este hábito, los niños colocan la punta de la lengua entre los dientes superior e inferior anteriores, provocando que la mandíbula tenga la tendencia de irse hacia delante y mordidas abiertas.
  •  Masticación: En cuanto a la masticación, el principal error es masticar más por un solo lado (debe ser bilateral), o preferir siempre alimentos muy blandos que no permiten un desarrollo adecuado de los maxilares. Estos hábitos provocan apiñamientos de los dientes y otras complicaciones por no ejercitar los maxilares.
  • Postura: Si de posturas se trata, aquí también hay una serie de vicios que son perjudiciales. Por ejemplo, dormir siempre por un solo lado, o en los estudiantes, el colocar el brazo sobre el pupitre y la mano siempre sobre una mejilla; el hacer gestos o mímicas con regularidad, (muecas). Estos hábitos ocasionan mordidas cruzadas unilaterales (que el maxilar superior esté por detrás del inferior, cuando lo normal es que sea el superior el que sobresalga) y desviación de la mandíbula.

Algunos, como el de la succión, pueden presentarse desde temprana edad; otros, después de los 3 años, cuando el niño ingresa al jardín. En general, todos son susceptibles de ser corregidos a tiempo para prevenir complicaciones. En promedio, de cada 20 niños que visitan por primera vez el consultorio, hasta el cincuenta por ciento tienen algún hábito que afecta el conjunto de la cavidad oral (músculos, huesos o dientes)

PREVENCIÓN

Detectar a tiempo todos estos malos hábitos orales es importante para prevenir las complicaciones y permitir el desarrollo de una dentadura sana, armónica, alineada y bella. Inicialmente el odontopediatra es el asesor de los padres de familia en este campo, y luego, deben ser remitidos al especialista en ortopedia maxilar, otorrinolaringología y fonoaudiología, pues hoy en día se hace un manejo integral de esta problemática con resultados rápidos previniendo maloclusiones o problemas dentales más severos. Siga estos otros consejos:

  1. Los padres deben motivar a los niños a corregir estos hábitos, enseñándoles a masticar, a respirar correctamente y corregir estas posturas a temprana edad.
  2. En cuanto a la masticación, y para garantizar un adecuado desarrollo de los maxilares, es recomendable que el niño coma carne, calados, manzana, zanahorias, y quitarles la comida más blanda, como por ejemplo, compotas y papillas.
  3. En las noches, los padres deben chequear al niño si duerme más por un lado, y si está respirando por la boca, cerrársela con cuidado.
  4. En cuanto al hábito de succión del dedo, hasta los 3 años no es tan problemático, después de esa edad, se debe pensar en visitar al especialista y en comenzar a motivar al niño para que deje la succión del dedo de manera adecuada, sin recurrir a castigos.

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