El verano implica cambios muy positivos en nuestra vida, en nuestra rutina alimentaria, en nuestros horarios… y en otros muchos más elementos que afectan a nuestra vida cotidiana y a nuestra salud. Al igual que aumentamos el cuidado de nuestra piel en estas fechas, también debemos prestar especial atención al cuidado de nuestra salud dental y bucal. Mantener nuestra higiene bucal diaria en esta epoca en la que se come más a menudo y mas en exceso fuera de casa, nos ayudará a mantener las bacterias a raya. Hidratarnos en forma correcta (beber dos litros de agua al dia)  y consumir frutas ricas en agua como el melón o la sandía, ayudan a hidratar la boca y el resto del cuerpo. Evitar el abuso de bebidas ricas en azucares ya que favorecen el desarrollo de problemas bucales y aplicar productos fotoprotectores en los labios para prevenir posibles problemas relacionados con el cancer son algunas de las pautas que deberemos seguir para disfrutar de un verano sin complicaciones.