Morderse las uñas es un hábito que tienen el 15% de los españoles.  Además de ser un hábito poco “estético”, es  “muy antihigiénico” ya que las personas que se muerden las uñas se llevan los patógenos a la boca.

La “onicofagia” puede provocar serios efectos adversos en los dientes y también:

  • Lesiones en las encías: el tejido gingival es muy sensible a “morderse las uñas”. Ya que si es constante en el tiempo, ocasiona lesiones en las encías, que en última instancia pueden provocar enfermedades tales como: Gingivitis y Periodontitis.
  • Alteración de la mandíbula: La posición que adopta la mandibula de aquellos que se muerden las uñas, puede provocar también transtornos mandibulares y alternar la articulación Temporomandibular.

 

Cuida tu salud bucal¡¡